Nombres I

Empezar con el nombre y la manía,
Que tu ausencia de antemano advierte,
Que sigo en el mismo punto:
Reinventando y renombrando.

Que la vida me sabe a la mitad
y la soledad soy yo
habitándolo todo.

que no hay silencio, ni lo que es y será y ha sido y todas las implicaciones
verbales, que nisiquierabuscarte.

Que la vida me sabe a la mitad
y desde el punto final me repito
habitándolo todo

Y proyecto tu ausencia hasta las persianas y los músculos de mi cara y mi nombre y las
uñas ya gastadas

Que de antemano advierten que sin ti
Todo talvez empieza y termina en el mismo punto:

[amalia]
que me sabe la vida a la mitad y la soledad soy yo

 

Nombres VII

A pesar del peso y la costumbre de perdonarte
caminar en dos piernas y en diez dedos.

Prescindir del Sol para no bifurcarme en cuatro
puntos cardinales.

A pesar del impermeabilizante y las tejas.

cada vez que llueve,
adentro o afuera,

Me mojas.

 

O

I.

Del peñasco histórico ya sin buitres
queda cierta resignación azul pálida.

II.

El oxigeno en su par molecular
fue entregado a los hombres para redimir a Prometeo.
Sin embargo habría que cargar el hedor milenario a manera de condena

El oxigeno en su par molecular
es comburente y combustible
determina la posibilidad biológica de la vida humana
y en su manía de enlace covalente, es acido violento, absorbente de electrones.

III.

Para los hombres , el fuego
favor caprichoso de la recelosa molécula
se paga ajando las manos, consumiendo la melanina, resecando los pulmones y
enfriando los huesos.

La vida envejece para morir mitológica.

El Oxígeno en su par molecular de fuego y aire y agua
es altamente venenoso.

He
(Con copia a Norman Lockyer)

I.

El dieciocho de agosto de 1868,
la luna en India se interpuso entre la tierra, Janssen, Frankland y
el Sol.
Eclipse total.

Los haces de luz blanca que rebozan el vacío solar
son estudiados comportamientos del hidrogeno.

En cambio,
un extraño haz de luz amarillo sorprende al astrónomo francés.
Helio como el dios romano.

II.

El dieciocho de agosto de cualquier año
después de mil novecientos y su fiebre por el Radio,
ya se sabía del principio de gas noble determinado por su núcleo dual,
su posición periódica siendo el segundo más abundante en el espacio después de la
fisión del hidrogeno,
y segundo mas abundante en la tierra en el proceso de deterioro por tiempo que sufre
el Uranio.

III.

Sin embargo bastaba consultar las observaciones místicas de los sabios griegos.
En agosto antes del quinientos ya habían reconocido el origen divino del dios romano.
Se sabía que Helios era hijo de Cronos, nieto de Urano. Dios del Sol.

 

Los papeles de la calle

I

Aquí yo soy el único extraño,
Nadie me dice por donde fue.
Me falto.

II

Nadie habla, la locura
hace el silencio.

el lenguaje muere en el loco y el hombre nace.

III

Recuerdo como si fuera hoy
la primera vez que escribí este poema.
La traje a este mismo parque.

IV

Un satélite orbita la orfandad redonda de la tierra.
Una semilla crece en el tórax de un mamífero muerto

V

La mano que golpea la cara
y aprende la forma de
la cara que aprende la forma
del golpe.

VI

Tantos timbres con portones.
Puertas de hierro y ventanas.
Tantos vecinos y tantas mudanzas.

VII

Caminar la calle y encontrar en un charco
la mano que se alarga desde adentro.

VIII

¿Qué será de todo esto que empiezo a olvidar?