Hombre al piano

Charles Bukowski

 

El hombre al piano

toca una canción

no la compuso

las palabras

no le pertenecen

el piano

no es suyo

 

en tanto

en las mesas, la gente

come, bebe, conversa

 

el hombre al piano

concluye

no hay aplauso

 

inicia otra canción

no la compuso

las palabras

no le pertenecen

el piano

no es suyo

 

y

en las mesas, las gentes

continúan

comen, beben, conversan

 

al concluir

sin ovación

el hombre anuncia,

estará ausente

diez minutos

 

entra

al baño

la puerta se cierra

se sienta

saca un cigarro de hierba

lo enciende

 

se alegra

no está

al piano

 

y la gente

en las mesas

que come, que bebe, que habla

también se alegra

de su ausencia

 

así

son las cosas

casi siempre

en todo y con todos

tan furioso

en las tierras altas

el cisne negro

se consume

 

The Man at the Piano

 

The man at the piano

plays a song

he didn't write

sings words

that aren't his

upon a piano

he doesn't own

 

while

people at tables

eat, drink and talk

 

the man at the piano

finishes

to no applause

 

then

begins to play

a new song

he didn't write

begins to sing

words

that aren't his

upon a piano

that isn't his

 

as the

people at the tables

continue to

eat, drink and talk

 

when

he finishes

to no applause

he announces,

over the mike, that he is

going to take

a ten minute break

 

he goes

back to the men's

room

enters

a toilet booth bolts the door

sits down

pulls out a joint

lights up

 

he's glad

he's not

at the piano

 

and the

people at the tables

eating, drinking and talking

are glad

he isn't there

either

 

this is

the way it goes

almost everywhere

with everybody and everything

as fiercely

in the highlands

the

black swan burns

[Dangling in the Tournefortia, 1981]

 

 

Fotografía de mi padre a los veintidós años

Raymond Carver

 

Octubre. Aquí en esta fría, húmeda y ajena cocina

estudio el rostro abochornado del joven que era mi padre.

Con sonrisa tímida, sostiene en una mano la línea

de una perca atigrada, en la otra

una botella de cerveza Carlsbad.

 

En jeans y camisa, se apoya

contra el capó de un Ford 1934.

Querría aparecer franco y afable para la posteridad,

llevar su viejo sombrero inclinado a un lado.

Toda su vida mi padre quiso parecer audaz.

 

Pero sus ojos lo delatan, también sus manos

que ofrecen con simpleza la línea de la perca muerta

y la botella de cerveza. Padre, te quiero,

pero, ¿cómo puedo agradecerte, yo que tampoco puedo sostener mi licor

y desconozco dónde ir a pescar?

 

Photograph of My Father in His Twenty-Second Year

 

October. Here in this dank, unfamiliar kitchen

I study my father’s embarrassed young man’s face.

Sheepish grin, he holds in one hand a string

of spiny yellow perch, in the other

a bottle of Carlsbad beer.

 

In jeans and denim shirt, he leans

against the front fender of a 1934 Ford.

He would like to pose bluff and hearty for his posterity,

Wear his old hat cocked over his ear.

All his life my father wanted to be bold.

 

But the eyes give him away, and the hands

that limply offer the string of dead perch

and the bottle of beer. Father, I love you,

yet how can I say thank you, I who can’t hold my liquor either

and don’t even know the places to fish?    

[Call If You Need Me. The Uncollected Fiction and Other Prose, 2001]